Meta puso un número sobre la mesa que cuesta dimensionar: hasta US$95.000 millones. La empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp anunció el lunes 26 de octubre un plan para recaudar esa cifra en oleadas de ofertas de acciones, con un destino declarado: infraestructura de inteligencia artificial y su apuesta por la “superinteligencia personal”. Un día después, el plan ya se había ampliado a US$97.500 millones.
El plan tiene dos partes bien distintas. La primera es inmediata: una oferta pública de aproximadamente US$35.000 millones, compuesta por US$22.500 millones en acciones comunes Clase A y US$12.500 millones en acciones depositarias que representan acciones preferentes convertibles obligatorias. La segunda parte es un programa de venta de acciones at-the-market de hasta US$60.000 millones, atado al debut de una nueva clase de acciones sin voto —la Clase C—, creada para recaudar capital, y cuyo estreno en bolsa se espera para el primer trimestre de 2027. En otras palabras: Meta vende participación, pero con una clase de acciones que no toca el control de voto existente.
¿Para qué tanto dinero? Para pagar la construcción. Meta prevé un gasto de capital de entre US$135.000 y US$145.000 millones solo este año —centros de datos, chips, energía, redes—, y la compañía sostiene que sus inversiones en IA “ya están generando retornos tangibles” en engagement, publicidad y monetización. Los fabricantes de chips no miran de afuera: Nvidia, AMD y Broadcom expresaron interés en comprar hasta US$5.000 millones en conjunto en la oferta, y Nvidia terminó anunciando por separado una inversión de US$3.000 millones ligada a su alianza con Meta.
El mercado, mientras tanto, hace la cuenta que más duele: si el gasto rinde. El analista Ralph Schackart, de William Blair, resumió el plan como el reflejo de “el capital sustancial necesario para tener éxito en la carrera de la IA”. Pero la contracara es la dilución: emitir decenas de miles de millones en acciones nuevas pesa sobre los accionistas actuales, y los inversores vienen escrutando con lupa si los miles de millones volcados a la IA van a generar retornos con la velocidad que prometen.
El veredicto: Meta no está pidiendo dinero para un experimento. Está pidiendo dinero para no quedarse afuera de la carrera que define a la industria. La pregunta que queda —y que ningún anuncio de recaudación responde por sí solo— es si esa infraestructura, una vez construida, va a valer lo que costó.
Redacción de Contenido Tech
📰 Fuente: Morningstar (26 de octubre de 2026) — https://www.morningstar.com/news/dow-jones/202610262815/meta-plans-35-billion-stock-offering-to-power-ai-buildout-eyes-95-billion-total-plan · Morningstar / MarketWatch — https://www.morningstar.com/news/marketwatch/2026102637/nvidia-amd-and-broadcom-could-buy-meta-shares-as-part-of-35-billion-stock-offering